sábado, 20 de junio de 2015

Dietas caseras versus alimentos balanceados



En la práctica diaria, escucho a algunos dueños de mascotas, referirse a la dificultad de perros o gatos a ingerir un alimento balanceado porque “no le gusta”, “lo rechaza”... y es verdad, ese es un punto a su  favor que tienen las dietas caseras con respecto a los alimentos balanceados: la palatabilidad.
Las dietas caseras son más palatables, mejor aceptadas por nuestras mascotas que los alimentos balanceados secos que existen en el mercado. No así sucede con las dietas balanceadas comerciales enlatadas que, por ser, húmedas, son muy palatables pero que tienen como desventaja su alto costo con respecto a los alimentos balanceados secos.
 Dependiendo de la composición de la dieta casera, se puede decir también que pueden ser más económicas  si se las compara con un alimento balanceado de buena calidad. No obstante, debemos referirnos también  a los aspectos nutricionales y de higiene que también son relevantes.

Muchos de los dueños de perros o gatos les preparan dietas caseras porque desconfían
de los alimentos balanceados comerciales, pues tienen la idea de que la alimentación casera es más sana...
En teoría, las dietas caseras que se preparan siguiendo una receta adecuada pueden ser sanas y nutricionalmente equilibradas. Sin embargo, sigue existiendo controversia sobre algunas dietas  si son más saludables que las comerciales, puesto que no hay evidencias que lo confirmen o rectifiquen

Lamentablemente, la mayoría de las dietas caseras, tienen importantes carencias desde el punto de vista nutricional. Se ha demostrado que, en la gran mayoría de los casos, estas dietas caseras, basadas, a veces,  en una mezcla de todo lo que comemos nosotros  contienen un nivel de nutrientes  por debajo al recomendado para canino o felinos. Aunque para diseñar la composición de una dieta casera suele ser necesario realizar un análisis detallado de la misma mediante la ayuda de un laboratorio, siempre hay determinados ingredientes que deben estar presentes. Las dietas que no incluyan estos ingredientes tienen una mayor probabilidad de estar desequilibradas, aunque el hecho de que sí los incluyan tampoco descarta importantes desequilibrios nutricionales

1) El calcio debería estar presente en forma de carbonato cálcico o  fosfato cálcico...la harina de huesos es muy poco digestible, absorbiéndose con dificultad en el intestino

2) las dietas caseras deberían contener una fuente de proteína animal adecuada  .Generalmente no suelen tener un nivel de proteínas y/o de aminoácidos adecuado.

3)  en cuanto a las vitaminas y minerales – será necesario administrarlas  una vez al día. Hay suplementos que son adecuados  específicamente para completar y equilibrar en parte  las dietas caseras de perros y gatos, por lo que son adecuadas para este fin. Deberían ser prescriptas por un médico veterinario a fin de elegir el producto adecuado, de acuerdo a la edad y estado del perro o gato.

4) – Ciertos aceites esenciales como el acido linoleico también son importantes que estén presentes en la dieta diaria... las dietas incluyen harinas o aceites de maíz, aunque la grasa de pollo o la avena pueden proporcionar, en algunos casos, un nivel de ácido linoleico adecuado.

5)  La taurina (en el caso de los gatos) se pierde en parte al cocinar la carne, por lo que siempre se debería suplementársela.

Es riesgoso no aportar los nutrientes necesarios en animales cachorros o hembras en gestación. Estas son etapas de la vida muy exigentes desde el punto de vista nutricional, por lo que nunca deberían utilizarse las dietas caseras en ellos. Una dieta inadecuada puede tener graves consecuencias.

Las dietas caseras  no demuestran ser  más saludables que los alimentos comerciales de buena calidad y de marcas reconocidas. La mayoría de las dietas caseras presentan valores deficitarios  o exagerados en determinados nutrientes muy importantes, así como también deficiencias desde el punto de vista higiénico-sanitario. Por ejemplo las carnes mal cocidas o directamente crudas (hay quienes le suministran la carne de esta manera) son altamente peligrosas debido a que pueden albergar bacterias y parásitos que pueden generar enfermedades gravísimas en nuestra mascota y en nosotros mismos. En el caso de algunos alimentos caseros pueden tener un exceso de nutrientes, como ocurre cuando se aporta pescado o hígado en grandes cantidades, alcanzando un nivel de vitamina D perjudicial para la salud.
 
Si el alimento balanceado que recibe nuestro  perro o gato se ha formulado según las especificaciones de los  organismos oficiales, es innecesario  suministrar suplementos de vitaminas o minerales, a menos que exista un problema de salud específico. Por otro lado, si el fabricante de los suplementos vitamínicos no tiene el suficiente conocimiento calificado o un control adecuado de su uso, es posible que se administren nutrientes en cantidades excesivas y potencialmente tóxicas cuando se combinan con un alimento o una dieta equilibrada.
Por ejemplo, ciertos  suplementos que se comercializan para cachorros de razas grandes, contienen    carbonato de calcio y su uso excesivo  conlleva a  graves desequilibrios de este mineral  y configura  uno de los principales riesgos ya  que pueden desarrollar ciertos problemas osteoarticulares muy graves.
Los  suplementos con aceite de pescado con niveles elevados de vitaminas A y D3, así como varios suplementos vitamínicos con unas cantidades excesivas de vitamina D3.
Diferente es el caso de los animales que consumen dietas caseras. En este caso   
necesitan un suplemento de vitaminas y minerales para recibir todos los nutrientes esenciales que carecen los alimentos caseros. Siempre debería ser cuidadosamente prescripto por un veterinario ya que  muchos de los suplementos de uso general para perros y gatos no tienen las concentraciones adecuadas para equilibrar y completar una dieta casera, especialmente, cuando por la información del envase se deduce que es “para todas las edades y/o para todo tipo de alimentación”.

Si nuestro perro se rasca mucho, podría ser una alergia al alimento?

Las alergias alimentarias en perros y en gatos, como causa de los trastornos digestivos y cutáneos, son mucho menos frecuentes de lo que creemos. Las reacciones adversas más frecuentes son la alergia (inmunomediada) y la intolerancia. Generalmente, las intolerancias se manifiestan con síntomas gastrointestinales como vómitos, materia fecal  blanda y gases, mientras que los signos de las alergias son cutáneos, gastrointestinales o ambos.
Las principales causas de alergias en el perro y el gato con signos cutáneos son: el polvo (antígenos) ambiental presentes en el polen, ácaros del polvo y las pulgas.
Cuando el animal presenta signos gastrointestinales, el alimento es un factor importante a considerar, pero hay que tener en cuenta todas sus características, como la digestibilidad, su nivel de grasa y de fibra. Es más probable que sean estas características del alimento las responsables del problema inmunológico que a un componente específico del alimento.
Para diagnosticar el tipo de alergia alimentaria es necesario seguir un método bastante complejo que consiste en utilizar una dieta de eliminación y a continuación realizar un test de provocación introduciendo cada ingrediente de forma individual. Dada la complejidad del procedimiento, es bastante raro que se pueda llegar al diagnóstico definitivo identificando al causal de la alergia alimentaria, y no hay mucha información sobre los componentes que provocan esta alergia en los  alimentos. Sin embargo, en un estudio se ha observado que los componentes  alimentarios más frecuentes que provocan alergias son para el perro son la carne de  vaca, lácteos, trigo, huevo y pollo; mientras que para el gato son la carne de vaca, lácteos y pescado.
Ante la sospecha de una alergia o intolerancia alimentaria se debería realizar una prueba de eliminación con una dieta prescrita por el veterinario que sea limitada en los posibles alimentos que provoquen la alergia  y otros que sean nuevos para el animal (una única fuente de proteínas y una única fuente de carbohidratos que el animal nunca haya ingerido antes)
Las alergias alimentarias son poco frecuentes en las mascotas, pero en el caso de diagnosticarlas lo más probable es que la causa sea un componente animal del alimento y no uno vegetal.

Ingredientes utilizados en los alimentos balanceados

Por desgracia  la lista de ingredientes de los alimentos balanceados para perros y gatos no permite obtener suficiente y detallada información  como para valorar la calidad de cada componente o del alimento en general... La forma en que se declara  la composición del alimento no  es demasiado explicativa de la calidad de cada uno de sus componentes o valor nutricional de los ingredientes.
Por ejemplo, un alimento podría contener harina de Carne de buena o de mala calidad y aparecería
en la etiqueta en cualquiera de estos casos como “harina de carne” sin especificar nada mas...
Del mismo modo, en general, no es necesario que las empresas fabricantes demuestren que ciertos
ingredientes mejoran la salud del animal. Por ejemplo, algunos fabricantes utilizan frutos, verduras o plantas en una proporción que es poco probable que aporte un beneficio y, sin embargo, se utilizan como “gancho” para captar la atención del propietario, ya que se ha visto que cada vez hay más personas que leen la lista de ingredientes en busca de una composición más similar a su propia alimentación o a lo que consideran que “debería” comer su mascota.
Esto explica la presencia de alimentos de elevado precio que tienen ingredientes como el salmón  y que probablemente no aporten ningún valor nutricional adicional o beneficio extra, respecto a un alimento tradicional con pollo y maíz.
Los conservantes y colorantes artificiales, a pesar de su mala fama, son necesarios para que conserven todas las propiedades intactas en toda su vida útil...
Los conservantes naturales pueden ser menos seguros y eficaces que los conservantes tradicionales.
En definitiva la lista de ingredientes que aparecen escritos en la bolsa de alimento  contiene muy poca información sobre la calidad del alimento. Algunos fabricantes incluyen determinados ingredientes solo con fines comerciales más que por aportar un beneficio para el perro o el gato.


Alimentos para perros o gatos con problemas de salud

Los alimentos formulados para los animales sanos deberían satisfacer unas necesidades mínimas en función de la etapa de la vida en la que se encuentran (cachorro, adulto hembra en gestación…gerontes, etc...…). Estos alimentos tienen una composición de nutrientes que varía en función a la etapa de vida de cada animal  y proporcionan una nutrición adecuada para los animales sanos. Sin embargo, para los animales que tienen alguna enfermedad puede que la composición nutricional de estos alimentos no sea la adecuada. (P. ej., fibras, digestibilidad). En el caso de animales con una enfermedad, como por ejemplo, enfermedad renal, trastornos digestivos, trastornos cardiacos, es necesario suministrarle una dieta específica.
Con estas dietas se suelen obtener mejores resultados asociándolos a ciertos medicamentos, de acuerdo a la enfermedad.
 Por ejemplo, en  animales con una enfermedad renal puede ser importante limitar el aporte de proteínas, fósforo y de otros nutrientes, por debajo del mínimo obligatorio para los alimentos de mantenimiento comunes, por lo que estos alimentos de mantenimiento no pueden ser útiles para las necesidades específicas de estos pacientes con enfermedad renal. Se ha observado que los perros y gatos con enfermedad renal, alimentados con una dieta veterinaria específica, presentan una mejoría de los síntomas y una mayor esperanza de vida, respecto a los que ingieren un alimento de mantenimiento común.  En estos animales, el manejo dietético adecuado podría mejorar notablemente la esperanza de vida y mejorar la calidad de vida durante la progresión de la enfermedad.
Los animales con enfermedades gastrointestinales, en los que no hay mejoría en sus síntomas y que consumen un alimento  común de mantenimiento, pueden mejorar en forma inmediata  cuando se cambia su alimento por una dieta de prescripción veterinaria especialmente formulada para los trastornos digestivos porque la digestibilidad es más elevada y contiene un aporte adecuado para esta dolencia.

Son perjudiciales los carbohidratos para los gatos ?

El papel que cumplen los carbohidratos en el organismo de los gatos no está demasiado esclarecido. Se dice que los gatos no deberían recibir grandes cantidades de hidratos de carbono en su dieta. Ellos están adaptados a una baja ingesta de carbohidratos (tienen una elevada generación  de glucosa, y baja destrucción de la misma  en su organismo), no obstante  tienen la capacidad para procesar los hidratos de carbono, y de hecho, se pueden tener una buena digestión del almidón del alimento cuando este está adecuadamente cocido (alimentos balanceados). Igualmente el límite máximo de carbohidratos en la dieta de los gatos es bastante menor al de los perros, cerdos y personas. Debido al proceso de cocción adecuado que tienen los carbohidratos en los alimentos balanceados de alta calidad, es muy bien tolerado en los gatos. Con las dietas caseras no sucede lo mismo, ya que se pueden incluir carbohidratos insuficientemente cocidos y de baja digestibilidad  para el gato y así provocar una gastroenteritis...

Los  alimentos balanceados que contienen pocos carbohidratos suelen tener altos niveles de grasa
Y, por tanto, muchas calorías; lo cual es un riego  para el desarrollo de la obesidad de manera que para gatos que gastan poca energía  es muy complicado administrar la cantidad de alimento adecuada. Hay estudios que demuestran que el nivel de grasa (y por tanto de calorías) es más indicativo de un aumento de peso que el nivel de carbohidratos. “Los gatos que consumieron un alimento alto en grasas y bajo en carbohidratos tuvieron un mayor aumento de peso tras ser esterilizados en comparación con los gatos que consumieron un alimento alto en carbohidratos”. Es esencial proporcionar un alimento que ayude a mantener el peso ideal del gato.
No se encuentra una relación entre el consumo de alimento balanceado seco y el desarrollo de diabetes, pero cuando se analiza el peso del animal, se encuentra una gran relación entre la falta de actividad física y el desarrollo de diabetes.
Hay pocos datos sobre el nivel correcto de carbohidratos en felinos o sobre la fuente de carbohidratos más adecuada  en la diabetes felina.
En gatos diabéticos con un cuerpo  normal, es recomendable una dieta más baja en carbohidratos que cubra todas las necesidades. Sin embargo, si los gatos son obesos, puede que cueste  encontrar una dieta baja en carbohidratos y con la densidad calórica necesaria para perder peso, lo cual es todavía más complicado cuando el gato no consume alimento húmedo.
Principalmente, el objetivo sería tratar de bajar el peso del gato para manejar la diabetes.


lunes, 14 de mayo de 2012

ETAPAS DEL PARTO Y LACTACION EN NUESTRA PERRA


Etapa previa al parto


La vigilancia del período perinatal comienza con la visita a nuestro veterinario, que es sumamente indispensable para las perras de primera gestación  y las hembras con riesgo. Esta visita deberá efectuarse durante la octava (ultima)  semana de gestación.
El examen ginecológico que realiza el  veterinario  a nuestra perra,  permite descubrir los eventuales obstáculos para el parto. La presencia de bridas vaginales en las perras que van a tener cría por primera vez puede perturbar la expulsión de los cachorros.
Una o varias radiografías abdominales durante este período permiten contar el número de cachorros con mayor precisión que la ecografía. Este examen permite además detectar eventuales anormalidades que a menudo son causa de distocias (dificultad para expulsar a  la cría), como la estrechez de la pelvis ósea, las momificaciones fetales  o incluso las desproporciones entre el cachorro y la madre. Sin embargo, hay que destacar que las posiciones fetales detectadas por radiografía no son una buena medida para evaluar los posibles problemas que se pueden presentar en el parto, ya que pueden modificarse a último momento (rotación de 180º).
Eventualmente, una ecografía del útero ayudará a apreciar la vitalidad de los cachorros mediante la visualización de los latidos cardíacos.

Signos precursores del parto


Durante la semana anterior al parto se produce generalmente un cambio en el comportamiento de nuestra  perra: recoge diferentes objetos para hacer su nido, busca un lugar tranquilo o, por el contrario, busca nuestra compañía. La disminución del apetito, la constipación y el desarrollo de las mamas son signos que no siempre aparecen, sobre todo si nuestra  perra que pare por primera vez, en las que la producción de leche puede comenzar el día del parto y a veces en los días que siguen al nacimiento.
En los tres días anteriores al parto, la vulva se hincha y se relaja por efecto de una hormona que se llama estrógeno, lo cual, a veces provoca en la perra manifestaciones de falso celo. La temperatura rectal baja 1ºC en las 24 hs. previas al parto. Es posible utilizar este indicador si  tomamos la temperatura de nuestra  perra a la mañana y a la noche, durante los 4 días que anteceden a la supuesta fecha de parto. La disminución de 1ºC con respecto a la media de los 4 días precedentes señala la inminencia del parto.
Esta hipotermia transitoria es concomitante de la caída en la sangre  de otra hormona que se llama progesterona.  Estos dos exámenes reflejan la madurez del feto e indican que el nacimiento puede ocurrir naturalmente o por cesárea sin mayor riesgo para los recién nacidos; a este respecto, debemos señalar que la inducción medica del parto es sumamente peligrosa en la especie canina.
Por último, la eliminación del tapón mucoso proveniente del cuello del útero indica la inminencia del parto y precede en algunas horas (24 a 36) como máximo a las primeras contracciones.

Desarrollo normal del parto
Por lo general no es necesario intervenir durante el parto, salvo si se ha detectado algún riesgo particular en la visita prenatal.
Los primeros signos del parto en nuestra perra  aparecen alrededor de los 63 días siguientes a la fecundación. Una gestación de 65 días comienza a ser sospechosa. A los 70 días es francamente anormal.
Las primeras contracciones conciernen al útero y no se detectan exteriormente, salvo por la nerviosidad de la perra, que a menudo se observa los flancos. La anorexia (perdida del apetito) es común durante esa fase y llega a veces hasta el vómito. Esta fase preparatoria dura en promedio de 6 a 12 horas, pero puede llegar a durar hasta 36 horas si nuestra perra va a parir  por primera vez. Si estamos preocupados  podremos comprobar la dilatación vaginal en este estadio utilizando uno o dos dedos cubiertos con un guante de látex y aprovechar esta manipulación para detectar la eventual presencia y posición del cachorro encajado.
El encajamiento del primer cachorro en el conducto pélvico provoca contracciones visibles de la musculatura abdominal  que completan los esfuerzos expulsivos del útero y que deben terminar en menos de tres horas con la ruptura de la primera bolsa de aguas (alantoides). La segunda bolsa de aguas (amniótica) que contiene el cachorro puede entonces aparecer en la vulva (como máximo, 12 horas después de la pérdida de las aguas). Si la membrana amniótica no se ha roto durante el paso del cachorro, nuestra perra se encargará de hacerlo inmediatamente después de la expulsión. Luego corta el cordón umbilical y lame el tórax del recién nacido, estimulando así sus primeros movimientos respiratorios.
Solo es necesario que intervengamos  en este estadio en caso de que el cachorro se presente de nalgas (alrededor del 40 % de las presentaciones que tardan más tiempo en ser expulsados), ayudando a la perra  mediante tracciones leves sincronizadas con las contracciones abdominales, o si el cachorro permanece sin moverse a pesar de la estimulación materna. En este caso hay que verificar la ausencia de obstrucción de las vías aéreas superiores (frecuente en la presentación de nalgas), liberarlas con una pera de enema o mediante movimientos centrífugos que favorecen también el aflujo de sangre al cerebro. Si estas maniobras resultan ineficaces, será necesario recurrir al agua fría o a los estimulantes respiratorios. Por lo general cada cachorro es seguido a los 15 minutos por sus anexos (placenta…salvo en caso de contracciones intensas), que suelen ser ingeridos por la madre. Las expulsiones de los cachorros siguientes se suceden a intervalos que van de pocos minutos a media hora. No obstante, una demora superior a 2 horas entre dos expulsiones indica una anomalía, como una inercia uterina (falta de contracción)  primaria (debido a la fatiga, a una hipoglucemia o a una hipocalcemia) o secundaria a un obstáculo (presentación trasversal, encajamiento simultáneo de dos fetos, obstrucción de conducto pélvico). Entonces es necesaria una intervención médica o quirúrgica.

Cuidados posnatales
Una precaución importante consiste en colocar a cada recién nacido frente a un pezón, cuando nuestra perra  no lo hace espontáneamente, para que pueda mamar el calostro (primera leche). Los anticuerpos que contiene el calostro confieren al cachorro una inmunidad denominada pasiva, para diferenciarla de la inmunidad activa obtenida por vacunación o después de una infección.
Cuando el número de recién nacidos es inferior a las previsiones radiológicas, se debe realizar una nueva radiografía abdominal que permitirá localizar al o a los cachorros faltantes, lo cual evita una cesárea inútil si se los encuentra. En efecto, no es raro que una perra ingiera a los nacidos muertos juntamente con las placentas.
Ciertos medicamentos  favorecen el vaciamiento y la involución uterina. Algunas prevenciones higiénicas simples permiten prevenir las infecciones ascendentes del útero durante la expulsión de loquios (secreción vaginal verdosa que se produce durante los 3 a 7 días  siguientes al parto).

 El uso sistemático de antibióticos resulta una aberración desde el punto de vista económico, médico y sanitario, puesto que los antibióticos no solamente pasan a la leche e intoxican a los cachorros (malformaciones en el esmalte dental), sino que también seleccionan gérmenes resistentes contra los cuales el antibiótico no podrá actuar más tarde.


Lactación en la perra
Si nuestra perra  no vive a gusto su maternidad, que está contrariada en la elección de su nido o incluso que ha sido anestesiada para una cesárea, presentará  clásicamente un retraso en el inicio de la lactación.
Esta situación puede tratarse modificando las condiciones ambientales o utilizando algún medicamento que tenga una acción estimuladora de la secreción de prolactina (hormona que promueve la secreción de leche) a nivel del sistema nervioso central.
Una vez expulsados los primeros cachorros, la secreción de leche se auto mantiene por un mecanismo neurohumoral reflejo. El amamantamiento o el masaje de las mamas estimulan la secreción de otra hormona, la oxitocina, que a su vez estimula el paso de la leche hacia los conductos lactíferos. Este fenómeno es naturalmente proporcional al número de cachorros amamantados y permite adaptar la producción de leche al apetito de los cachorros, que de alguna manera pasan a ser prioritarios con respecto a la salud de la madre.



Producción de leche
La primera leche, denominada calostro, es secretada por nuestra perra durante los primeros días siguientes al parto. El calostro no tiene ni el aspecto ni la composición de la leche clásica. En efecto, tiene un color amarillento y translúcido a un punto que puede confundirse muy fácilmente con una secreción purulenta.
El calostro es mucho más rico en proteínas que la leche: además de sus virtudes nutritivas, permite estimular la primera defecación de los cachorros y aporta el 95% de los anticuerpos (inmunoglobulinas) necesarios para su protección contra las infecciones. De esta manera, nuestra perra, le  transmite pasivamente a sus cachorros  su “memoria inmunitaria” por un período de 5 a 7 semanas, hasta que  sean capaces de defenderse activamente contra las agresiones infecciosas.
Los cachorros serán capaces de absorber estas “defensas maternas” durante un período no mayor de las 48 horas siguientes al parto. Pasado este tiempo, los anticuerpos serán destruidos por el estómago antes de su absorción y perderían toda su eficacia. Los cachorros estarán entonces protegidos sólo por los anticuerpos que hubieran atravesado la barrera placentaria durante la gestación (no más del 5 %).
A los pocos días, el calostro es reemplazado por la leche, cuya composición depende del tamaño de la raza (las razas grandes tienen una leche más rica en proteínas), las aptitudes genéticas individuales y de la mama considerada (las mamas posteriores son más productivas).
La lactancia dura en promedio unas seis semanas después del parto con un pico de producción máxima hacia la tercera semana.
En las semanas siguientes, la disminución de la producción de leche incita a la madre a regurgitar los alimentos para complementar la alimentación de nuestros  cachorros, los cuales espontáneamente comienzan a interesarse por el comedero de la madre. Este período marca el inicio de un destete progresivo, que terminará alrededor de la sexta semana cuando los cachorros reemplacen definitivamente la leche por el alimento de crecimiento.
La cantidad de leche que produce nuestra perra  puede evaluarse pesando a los cachorros regularmente, antes y después de mamar. Estas mediciones han permitido establecer una curva de lactación en función de los parámetros que la influencian directamente (peso y tamaño de la madre, cantidad de cachorros alimentados) y proponer una ecuación predictiva que permite estimar la exportación de leche.
Así, se puede estimar que una perra Labrador de 32 Kg que amamanta a 8 cachorros producirá 2,4 veces su propio peso en leche para criar a su camada.
Sin embargo, sería muy presuntuoso querer “encerrar” una producción lechera en una ecuación que debería tener en cuenta también parámetros como la temperatura en la maternidad, el consumo de agua de la madre, el rango de su camada y su nivel de estrés, por citar sólo a los más importantes motivos de variación.
Esta ecuación permite, no obstante, evaluar con una precisión relativa la cantidad de leche producida, en el pico de la lactación, a un 4% de la producción total. Esta misma perra producirá por lo tanto alrededor de 3 litros de leche por día en el apogeo de la lactación, lo cual requiere naturalmente una considerable adaptación nutricional para evitar que adelgace demasiado durante este período, que debe considerarse como el más agotador y exigente de su ciclo sexual. 



                                                                                                                         Dr. Roberto Serviddio

sábado, 28 de agosto de 2010

El destete en el gatito

El destete es el paso de una alimentación láctea a una alimentación sólida. Constituye una necesidad fisiológica, tanto para el gatito como para la madre. El gatito tiene necesidades nutricionales crecientes, mientras que la lactación comienza a disminuir a partir de la 5ª ó 6ª semana después del parto.

La alimentación láctea se vuelve entonces insuficiente para satisfacer las exigencias de la camada. Paralelamente, el gatito se desarrolla, sus capacidades digestivas evolucionan y su organismo se orienta hacia una alimentación sólida.
A partir de las 4 ó 5 semanas de vida, el gatito comienza a interesarse en el alimento materno y primero empieza por lamer el alimento cerca de la boca de su madre.

El comedero debe ser amplio y poseer bordes bastantes bajos. Por otro lado, cuando el alimento está en forma de croquetas, el tamaño de éstas debe ser bastante pequeño para que los gatitos puedan tomarlas fácilmente en su boca. Cuando el alimento es adecuado, es aconsejable dar a la madre durante la lactancia el mismo que recibirán los gatitos después el destete. Se evitará así sumar al estrés del destete el de un cambio de alimentación. El momento del destete se elige en función de varios criterios, entre los cuales algunos se contraponen: para la madre, un destete bastante precoz evita que sus reservas disminuyan demasiado, principalmente en los casos de camadas muy numerosas; para el gatito, el destete constituye un estrés considerable (cambio del tipo de alimentación, alejamiento del nido materno, etc.), que no conviene anticipar mientras la gata produzca suficiente cantidad de lecha. En la práctica, es posible considerar que se puede comenzar a destetar cuando la velocidad de crecimiento de los gatitos disminuye. Se debe controlar el consumo de alimento sólido de los gatitos. Este consumo debe aumentar de manera regular a partir de la 4ª semana de vida.
Se destetarán los gatitos cuando consuman unos 20 g de materia seca por día, es decir, 25 g de croquetas o 70 g de alimento en lata, lo que generalmente ocurre hacia las 7 ó 7 semanas de edad. Cuando los gatitos han sido criados con biberón, con una leche de reemplazo, durante la semana que precede al período de destete elegido, es conveniente reducir el número de mamadas por día (se pasa, por ejemplo, de 4 a 3 biberones por día); después de cada mamada, se pone a disposición de los gatitos un comedero con alimento sólido humedecido con leche maternizada. Durante la semana que se eligió para el destete (alrededor de la 5ª semana de vida), el alimento sólido se pone a disposición de los gatitos antes de administrar el biberón. Según el gatito, todavía pueden ser necesarios 1 ó 2 biberones por día; el peso del gatito dicta la ley y siempre debe aumentar. Progresivamente se aumenta la cantidad de alimento que se les deja a su disposición entre dos comidas, primero en forma de papilla líquida, luego impregnado el alimento sólido con cada vez menos leche y reemplazando paulatinamente la leche por agua. Al final de la semana, se humedece el alimento sólido sólo con agua. El destete, si bien debe ser realizado de manera progresiva, no debe durar demasiado tiempo. Su preparación comienza a partir de la 4ª ó 5ª semana de vida y debe estar completamente terminado a las 7 semanas, para permitirle a la madre que se recupere de este período delicado para su organismo.
En ciertas circunstancias puede ser necesario efectuar un destete muy precoz, hacia la 4ª ó 5ª semana de edad (gatitos huérfanos, peritonitis infecciosa felina, etc.). Si se lleva a cabo correctamente y se alimentan los gatitos con cuidado, este destete tiene poca incidencia sobre los gatitos más resistentes, pero la morbilidad (número de gatitos enfermos) puede aumentar entre los gatitos más débiles, principalmente en caso de subalimentación. El destete es un mal necesario dentro del ciclo de la vida. Constituye no sólo un paso obligado hacia la independencia de los gatitos sino también un período de estrés intenso para las crías. Por lo tanto, debe ser practicado con el mayor cuidado posible.
Dr. Roberto Serviddio

sábado, 21 de agosto de 2010

¿Qué cachorro elegir dentro de la camada?


Se deben contemplar dos aspectos: la salud y el carácter del perro. El cachorro debe poseer sus papeles, en el caso que sea un perro de raza (certificado de apareamiento, certificado de nacimiento), sus certificados de vacunación, su libreta de tatuaje y ser objeto de un certificado de venta. Todo esto garantiza los antecedentes de un cachorro y su buen estado de salud, y permite disponer de un perro registrado en el Libro de Orígenes.
El criador debe presentar a todos los cachorros de la misma camada y a su madre. Esta última puede estar un poco flaca y tener los pezones lastimados, pero siempre debe tener un aspecto feliz, estar bien cuidada y parecer afectuosa. El cachorro no debe tener olor desagradable; sus excrementos deben ser de consistencia normal sin rastros de sangre; sus ojos brillantes; su nariz y sus orejas, limpios y su pelaje no debe presentar pelos sin brillo y quebradizos. Además, el cachorro debe ser alegre y juguetón, tanto con los demás perros de la camada como con los seres humanos. Tras la compra, es aconsejable consultar a un veterinario quien pondrá confirmar el buen estado de salud del animal y, sobre todo, efectuar la “visita de compra”.
Además, hay que verificar el espacio del que dispone el cachorro: cambiar de habitad no es agradable para el cachorro, pero si antes se encontraba en un espacio confinado y sin posibilidad de salir, la adaptación a su nuevo entorno será aún más difícil.

Entre todos los cachorros en buen estado de salud, la elección puede resultar muy difícil. El mejor método consiste en efectuar las pruebas de comportamiento establecidas por el etólogo norteamericana Campbell. Estas pruebas se deben practicar cuando los cachorros tienen siete semanas de edad, ya que antes de esta edad, el cachorro está aún muy influenciado por su madre y después, pasa por un período de fragilidad emotiva. Se deben realizar estas pruebas en un lugar cerrado y tranquilo, que el cachorro no conozca. La persona que las lleve a cabo deberá ser neutra y, por lo tanto, no tendrá que mostrar alegría ni cólera ni irritación durante el transcurso de las mismas.

Pruebas de Campbell
Las pruebas o tests de Campbell permiten definir las grandes líneas de la personalidad del cachorro. Pero siempre hay que tener presente que lo innato, incluso cuando es preponderante, se puede modificar mediante todos los cuidados que el nuevo amo prodiga a su perro. De esta manera, el amo podrá reforzar algunos aspectos de la personalidad del cachorro y debilitar otros.
Prueba de atracción social (prueba de atracción al hombre)
Puede efectuarse en un cachorro de aproximadamente siete semanas de edad.
Después de colocar suavemente al cachorro en el piso, aléjese algunos metros, bata levemente las palmas de las manos y observe el comportamiento del animal:
1- El cachorro acude inmediatamente, con la cola en alto, le salta encima y le mordisquea las manos.
2- El cachorro acude inmediatamente, con la cola en alto, le rasca las manos con las patas.
3- El cachorro acude inmediatamente moviendo la cola
4- El cachorro acude titubeando, con la cola baja.
5- El cachorro no acude

Prueba de dominación social (prueba de aceptación de la dominación del hombre)
Deberá realizarlo una persona desconocida para el cachorro.
Acaricie al cachorro, en posición de esfinge, ejerciendo presión sobre su cabeza y su espalda:
1- El cachorro se debate arañando, se voltea, gruñe y mordisquea.
2- El cachorro se debate y se voltea para arañar.
3- El cachorro se debate, se calma y le lame las manos.
4- El cachorro se da vuelta, tumbándose sobre la espalda, y le lame las manos.
5- El cachorro se aleja.

Prueba de aptitud para seguir al amo
Se practica con un solo cachorro a la vez y sin hablar.
Levántese y desplácese lentamente dentro del campo visual del cachorro:
1- Lo sigue inmediatamente, con la cola en alto, mordisqueándole los pies
2- El cachorro actúa de la misma manera, pero sin mordisquear.
3- Lo sigue inmediatamente, con la cola baja.
4- Lo sigue titubeando, con la cola baja.
5- No lo sigue y se aleja.

Prueba de dignidad (prueba de pérdida de control de la posición)
Deberá efectuarlo una persona desconocida para el cachorro.
Levante al cachorro con las dos manos colocadas debajo de su pecho y manténgalo así durante 30 segundos:
1- El cachorro se debate violentamente, gruñe y muerde.
2- Se debate violentamente.
3- Se debate, luego se calma y le lame las manos.
4- No opone resistencia y le lame las manos.



Prueba de obligación (prueba de aceptación de la contención)
Deberá realizarlo una persona desconocida para el cachorro.
Después tumbar de espalda suavemente al cachorro, manténgalo durante 30 segundos aplicándole una mano sobre el pecho.
1- El cachorro se debate violentamente y mordisquea.
2- Se debate hasta liberarse.
3- Se debate y luego se calma.
4- No opone resistencia y le lame las manos

Resultados:

Mayoría de respuestas 1:
Dominante agresivo. No se aconseja como perro de compañía. Podrá convertirse en un buen perro de trabajo o de guardia si se lo adiestra correctamente.
Mayoría de respuestas 2:
Dominante extrovertido. Perro de trabajo que requiere una educación firme.
Mayoría de respuestas 3:
Equilibrado y adaptable.
Mayoría de respuestas 4:
Sumiso. Animal poco adecuado para el trabajo.
Mayoría de respuestas 5:
Inhibido. Perro mal sociabilizado, imprevisible.
A veces, los resultados son contradictorios. Se aconseja entonces volver a comenzar las pruebas, ya que el contexto puede haber sido inadecuado (cachorro demasiado joven, comida, estrés, sueño, etc.)

Dr. Roberto Serviddio

martes, 24 de febrero de 2009

OBESIDAD CANINA



La obesidad canina es una seria enfermedad que reduce la longevidad de los animales. Tratar la obesidad en nuestro perro no siempre es fácil ya que necesitamos de mucha conducta de nuestra parte para que esto se pueda realizar con éxito. Deberemos, primero saber cuales son los factores de riesgo que trae aparejada esta enfermedad para poder tomar conciencia y llevar un plan estricto para que nuestro perro disminuya su peso.

¿Qué es la obesidad?
La obesidad es un estado de enfermedad que se caracteriza por un exceso de grasa y que trae aparejadas modificaciones en las funciones del organismo.
En los países mas industrializados parece ser que la obesidad canina es un problema creciente y que hoy oscila entre un 20 y un 30 %.

¿Cuales son los factores de riesgo?

1º- Factores genéticos:

Es un complejo mecanismo, determinados geneticamente y es responsable de mantener un equilibrio exacto entre lo que nuestro perro come y lo que gasta.
Los perros salvajes estaban adaptados geneticamente para sobrevivir en épocas de escasez de alimentos. Pero nuestros perros domésticos, que tienen una gran abundancia de alimento y espacios reducidos, sus organismos, parece ser, que no se adaptan bien a equilibrar entre lo que comen y lo que gastan. Aunque esto también es controvertido, pues mientras algunos animales son obesos, otros mantenidos en el mismo espacio y las mismas condiciones mantienen su estado de peso ideal.
Distinguir entre factores que tienen que ver con el medio ambiente y factores que tienen que ver con lo genético no es fácil y hasta el día de hoy no son bien comprendidos.

2º- La Raza:
Existen Razas de perros que son particularmente propensas a ser obesas. Entre las más conocidas podemos citar al Labrador Retriever, el Basset Hound, el Beagle, el Cocker Spaniel, San Bernardo, el Chow Chow y algunas otras menos populares. Es también necesario aclarar que dentro de la misma raza hay variantes muy importantes en la predisposición a la obesidad.

3º- El sexo:
Las hembras tienen mayor predisposición a la obesidad que los machos.

4º- La edad:
El índice de obesidad aumenta a medida que el perro envejece. Según algunos estudios, entre los cachorros solo el 6% son obesos mientras que entre los perros adultos de 4 años llega al 20%, mientras que en los de 7 y 8 años supera el 50%.
Las perras que entre los 9 y 12 meses son obesas, presentan casi el doble de posibilidades de ser obesas cuando lleguen a ser adultas.

5º- La castración:
Según numerosos estudios la castración incrementa la frecuencia con la que se presenta la obesidad, tanto en machos como en hembras.
Las hormonas sexuales modifican directa e indirectamente el metabolismo celular.
Los estrógenos, se sabe, tienen un efecto inhibidor sobre la ingestión de alimentos. Otros estudios indican que la frecuencia de la obesidad disminuye si la castración se realiza antes de los 5 meses y medio que en aquellos que se castran entre los 6 y los 12 meses.
Las perras castradas, al no tener más el efecto inhibidor sobre el alimento de los estrógenos, ingieren promedio un 20% más de alimento que las hembras no castradas.
Se ha comprobado (en un estudio sobre la raza Beagle) que para que las perras conserven su peso ideal, es necesario disminuir el aporte de alimentos en un 30% durante las semanas posteriores a la castración.
También se sabe que los perros castrados tienen menor actividad física espontánea que los no castrados.
Parece ser que según algunos estudios sobre ovejeros alemanes, entrenados como perros de policía que realizaban ejercicio regularmente, no se han encontrado diferencias respecto de los castrados y los no castrados. Esto indicaría que el ejercicio regular después de la castración evitaría el aumento de peso.

6º- Tratamiento con anticonceptivos:
El tratamiento con anticonceptivos ha provocado un incremento del 18% en las perras tratadas durante un ensayo clínico.
También el tratamiento con otros medicamentos, principalmente corticoides y antiepilépticos producen mucho apetito y por consiguiente un aumento de peso.

7º- Ejercicio y obesidad:

Si nuestro perro hace ejercicio, es mucho menos probable que sea obeso. Generalmente Se encuentran mas perros obesos en departamentos que en casas con parque (31 a 23% ) ,Aunque no siempre tener un gran jardín aumenta el gasto de energía de nuestro perro ya que puede caminarlo solo unos pocos minutos al día , mientras que un perro de departamento puede ser llevado a pasear y a correr varias veces por día.

8º- La alimentación:

Los alimentos ricos en grasas, muy palatables (por la presencia de aromatizantes) predisponen a la obesidad.
El suministro de restos de comidas, golosinas y ciertos suplementos nutricionales son factores de riesgo también. Hay una creencia que supone que un perro alimentado con comida casera, puede tener más riesgo de ser obeso, sin embargo en países donde la alimentación industrial en perros supera el 95% como EE.UU. , la obesidad esta bastante extendida, igual que en los países que la alimentación casera tradicional es mayor . Otro mito es suponer que si a nuestro perro le damos de comer una sola vez al día, va a ser menos propenso a ser obeso. Esto es un error, ya que estudios realizados indican que la mayoría de los perros obesos comen una sola vez al día.
NO HAY QUE CONFUNDIR DIVISION DE LA RACION CON “MULTIPLICACIÓN DE LAS GOLOSINAS ADICIONALES”
Algunos propietarios consideran que todo pedido del perro es siempre un pedido de comida, así también otros creen que un perro bulímico es mas saludable. Otros cometen el error de utilizar comida para evitar que su perro, cuando no es observado, se aburra y destruya objetos. En otros casos, el perro que vive rodeado de chicos, generalmente consume golosinas, chocolates…etc.…
Podemos finalizar diciendo que los perros, en nuestras ciudades están sobrealimentados con aportes de calorías excesivos que conllevan a los riesgos de obesidad y las enfermedades asociadas que se presentan.

¿Cuáles son las enfermedades asociadas con la obesidad?

Las enfermedades que han sido demostradas y asociadas con la obesidad son:

1º disminución de expectativa de vida
2º enfermedades de las articulaciones y huesos
3º enfermedades cardiorrespiratorias
4º Diabetes
5º Diminucion de las defensas.
6º dificultad para el parto.
7º Cancer de Mama.
8º Inconvenientes para las cirugías.
9º Alteraciones de la funcion tiroidea.

Extractado de texto, fotos y cuadros de La enciclopedia de Nutricion clinica Canina ( Pascale Píbot, Vincent Biourge y Denise Elliot )

lunes, 2 de febrero de 2009

El cuidado del oido en nuestro perro



Con bastante frecuencia recibo en mi consultorio perros con otitis externas
(Inflamación del conducto auditivo externo) y en una gran mayoría de estos casos, se provocan por el desconocimiento del dueño a como se mantiene en optimas condiciones el conducto auditivo.
Lo primero que tenemos que saber es que la acumulación de humedad en el conducto puede generar, la proliferación de hongos, parásitos y / o bacterias que posteriormente generaran las otitis.
Los síntomas iniciales de una otitis externa son: la picazón o el dolor y el permanente rascado del perro en la zona auricular con gemidos al hacerlo; a veces con inclinación de la cabeza sobre el lado del oído afectado.
Desde ya que al observar estos síntomas es necesario que llevemos a nuestro perro al Medico veterinario para que realice los procedimientos adecuados para curar la otitis.
Pero lo que nos ocupa hoy es la prevención de esta molesta enfermedad del oído que aflige notablemente a nuestros perros.
Lo primero que tenemos que saber es que desde que es cachorro, el conducto del oído debe ser limpiado aunque sea cada 15 días con algunas soluciones comerciales elaboradas para tal fin. (Soluciones de limpieza ótica) No utilicemos soluciones que contengan sustancias irritantes para el oído como lo son algunos alcoholes o compuestos con yodo.
Aquí les explico brevemente como realizarlo. Cualquier duda preguntémosle a nuestro Medico Veterinario



Apliquemos el limpiador en cada canal auditivo en función al tamaño de nuestro perro, y masajeemos. Podemos insertar una torunda de algodón en el conducto para protegerlo de derrames si sacude la cabeza. Para obtener un beneficio máximo dejemos el producto en conducto auditivo durante no menos de cinco minutos antes de intentar la limpieza manual.
Limpiemos el oído utilizando una torunda de algodón en la abertura de conducto auditivo para absorber el líquido y la suciedad desalojada. Este procedimiento lo haremos 1 o 2 veces hasta que el algodón salga libre de suciedad.

Otro detalle importante es la depilación de los pelos que están en el borde del conducto Es importante para mantener una buena circulación de aire, previniendo así el exceso de humedad y por consiguiente la aparición de otitis.
Con la cabeza del perro ladeada, pongamos una pequeña cantidad de limpiador ótico para sacar el cerumen y facilitar la remoción del pelo. Suavemente, arranquemos pequeñas cantidades de pelo con los dedos índice y pulgar. También lo podemos hacer con alguna pinza, pero siempre despacio y en pequeñas cantidades, pues de lo contrario puede ser doloroso. Arranquemos unos pocos pelos a la vez pues es menos irritante. .Hablémosle con cariño y démosle un premio luego de terminar cualquier maniobra en el oído. Nunca debemos limpiar o remover pelo más allá de los 2 cm. dentro del oído.

Cuando lo bañemos, tengamos cuidado en que no le entre agua dentro del oído. Una buena manera de evitarlo es que al lavarle la cabeza le bajemos las orejas tapándole el conducto auditivo mientras echamos agua para enjuagarlo.
Pongámosle un Algodón en los conductos antes de empezar el baño.
En ocasiones de que nuestro perro se mojara en playas, piletas o ríos debemos tomar la precaución de tener a mano alguna de las soluciones de limpieza otica que antes les mencionaba para limpiar los oídos y cuidadosamente eliminar todo resto de humedad que pudiera quedar adentro.
En ocasiones podemos observar perros con una deficiente oxigenación del conducto auditivo externo, especialmente en perros de orejas caidas y en perros en que la secreción ceruminosa este aumentada (Cocker Spaniel, Caniche, Setter, Bretón y otras) y aunque no se los ponga en contacto con el agua, son proclives a desarrollar otitis externas. En estos casos deberíamos extremar las medidas preventivas y realizarles una limpieza del conducto auditivo 1 a 2 veces por semana.

Dr Roberto Serviddio

jueves, 28 de agosto de 2008

Sarna canina

Una de las infecciones mas comunes de la piel de nuestro perro es la sarna sarcóptica causada por el ácaro sarcoptes scabiei variedad canis y es altamente contagiosa entre perros de todas las razas. Estos ácaros, de dimensiones microscópicas (¼ a ½ milímetro), prefieren la piel con poco pelo, por eso es mas frecuente sobre orejas, codos abdomen y tarsos. A medida que la enfermedad avanza los pelos se caen y toman grandes áreas del cuerpo.
Este parasito afecta primariamente al perro pero pueden atacar a otras especies como gatos, zorros y seres humanos.
El parásito Sarcoptes scabiei excava túneles en la piel y ahí coloca sus huevos, completando su ciclo de vida que es de 17 a 21 días.
El periodo de incubación varía desde 10 días a 8 semanas dependiendo del nivel de exposición, lugar del cuerpo y número de ácaros transmitidos.
Los perros de todas las edades, sexo y razas pueden contagiarse sarna, pero los cachorros y perros gerontes son más susceptibles a la infección debido a que las defensas orgánicas son más débiles en estas etapas.
La sarna se disemina con notable rapidez y en pocos días puede estar afectado todo el cuerpo de nuestro perro y presentando lesiones costrosas, falta de pelo, seborrea con intensa picazón que lleva a excoriaciones con sangrado y aumento de tamaño de los ganglios linfáticos.

Nuestro perro demuestra un estado de aflicción muy grande debido al rascado constante.
Si tenemos un contacto estrecho con perros afectados de sarna podemos presentar ronchas muy pruriginosas (que pican mucho) en abdomen y brazos luego de 24 horas de haber estado con el animalito enfermo. La picazón es intensa, especialmente durante la noche, en la cama, cuando la piel esta caliente.
El parasito permanece, por lo general, solo unos pocos días sobre nuestra piel y las lesiones desaparecen solas sin ningún tratamiento en 12 a 25 días si fueron pocos los parásitos que colonizaron nuestra piel y el contacto con el animal ya no sucede de lo contrario podría persistir durante más tiempo pero sin EXTENDERSE ni reproducirse. POR LO TANTO LA SARNA DEL PERRO NO ES CONTAGIOSA AL SER HUMANO.

La prevención consiste en mantener a nuestro cachorro perfectamente bañado con champúes antiparasitarios y con una alimentación adecuada para su edad.
Si lo hemos adoptado después de haberlo encontrado en la calle, requiere aún mayores cuidados por la posibilidad de que haya estado en contacto con otros perros infectados de sarna.
El Diagnostico de sarna se hace a través de un raspado de piel que realiza nuestro veterinario y que observará al microscopio la presencia o no de los parásitos. Muchas veces es dificultoso encontrarlos en un solo raspado y es necesario realizar varios en distintas partes de las zonas lesionadas.
Tengamos en cuenta que esta es una enfermedad muy contagiosa y si tenemos otros perros o gatos, deberán ser tratados.
El tratamiento que realizo consiste en la utilización de Champúes antiseborreicos asociados con una solución acaricida cada 7 días. En los últimos años se ha incorporado a la terapia de la sarna, la ivermectina que da resultados notables en el tratamiento de esta enfermedad en perros y gatos. Esta droga NUNCA debe ser empleada en Collies o Pastores Ingleses o sus cruzas.



Cabeza y oreja de un perro afectado por sarna Sarcóptica visto desde arriba

Dr. Roberto Serviddio

martes, 13 de mayo de 2008

CARCINOMA DE CELULAS ESCAMOSAS EN EL GATO

El carcinoma de células escamosas es un tumor de la piel y mucosas. En el gato es un tumor que se presenta en orejas, labios , parpados y nariz . Es más común la presentación en las orejas
La dermatitis que va provocando el sol en gatos que tienen pelaje blanco sobre estas zonas, actúa como un factor predisponerte, por lo que si tenemos un gato con estas características, es conveniente iniciar un tratamiento preventivo a fin de que no desarrolle en un futuro un carcinoma de células escamosas. Los rayos ultravioletas han demostrado ser un carcinógeno importante para la piel desprotegida de pigmentos.(Fig. 1)



figura 1

Los signos clínicos son :
a- úlceras y costras (destrucción de los cartílagos auricular y nasal) (figuras 2 y 3)
b- hemorragias. (Figura 2)
c- aumento del grosor de la piel.

Al principio el tumor se va extendiendo localmente en forma lenta, luego se produce la invasión de los ganglios linfáticos regionales y posteriormente puede tomar otros órganos como el pulmón. Por lo tanto se deben evaluar estas localizaciones antes de comenzar un tratamiento.


figura 2

Dependiendo del grado de malignidad del tumor ( se determina por un estudio del tejido afectado) la sobrevida puede ser de 2 meses o de 3 años luego de la extirpación completa.


figura 3

El tratamiento debe ser lo más rápido posible, la cirugía amplia del pabellón auricular (auriculectomía) – (Figura 4) puede lograr una sobrevida satisfactoria, pues generalmente este tumor no hace metástasis temprana.

figura 4

En algunos casos de tumores en otras localizaciones puede ser necesaria la utilización de trasplantes de piel para cubrir la falta en esos lugares..
Los tumores que están ubicados en la nariz, son más difíciles de resolver
En lesiones pequeñas ( de hasta 0,5 cm.) la criocirugía ha dado buen resultado. Aquí también la localización nasal ha sido la más problemática, si no se controla con 3 tratamientos se considera
que esta técnica no será efectiva
La radioterapia también ha demostrado ser útil en algunos casos
Otras alternativas terapéuticas son:
-Quimioterapia intralesional
-Quimioterapia sistémica, que es poco efectiva
-Interferón felino recombinante:
-Anavenos de serpientes ( crotoxina): buenas perspectivas
-Terapia fotodinámica: fue efectiva en pequeñas lesiones.
En síntesis, la mayoría de los tratamientos fueron efectivos en lesiones pequeñas , incipientes y de poca profundidad, lo cual nos indica que debemos actuar rápida y enérgicamente frente a esta patología.

Dr. Roberto Serviddio


martes, 8 de abril de 2008

Etapa previa y desarrollo del parto en nuestra perra

El primer paso a seguir es la visita al veterinario, que es indispensable para las perras primerizas y las hembras con riesgo. Esta visita deberá efectuarse durante la octava semana de gestación. El examen ginecológico de la perra permite descubrir los eventuales problemas que pudieran surgir en el parto.

Las radiografías abdominales durante la última semana pueden ser útiles para contar el número de fetos con mayor precisión que la ecografía. También permite detectar eventuales anomalías que a menudo son causa de distocias, como la estrechez de la pelvis ósea, las momificaciones fetales o incluso las desproporciones fetomaternas. Eventualmente, una ecografía del útero ayudará a apreciar la vitalidad de los cachorros mediante la visualización de los latidos cardíacos.

El cambio en el comportamiento de la perra es una constante en la semana previa al parto.
Recoge diferentes objetos para hacer su nido, busca un lugar tranquilo o, por el contrario, busca la compañía de su amo. La disminución del apetito, la constipación y el desarrollo de las mamas son signos inconstantes, sobre todo en las perras de primera parición, en las que la producción de leche puede comenzar el día del parto y a veces en los días que siguen al nacimiento.

En los tres días anteriores al parto, la vulva se hincha y se relaja por efecto de los estrógenos en sangre. La temperatura rectal baja 1ºC en las 24 hs. previas al parto. Es posible que utilicemos este indicador si tomamos la temperatura de la perra a la mañana y a la noche, durante los 4 días que anteceden a la supuesta fecha de parto. La disminución de 1ºC con respecto a la media de los 4 días anteriores señala la inminencia del parto. Esta hipotermia transitoria concuerda con la caída de la progesterona (hormona encargada de mantener la gestación) en la sangre . Estos dos exámenes reflejan la madurez del feto e indican que el nacimiento puede ocurrir naturalmente o por cesárea sin mayor riesgo para los recién nacidos. Por último, la eliminación del tapón mucoso proveniente del cuello del útero indica la inminencia del parto y precede en algunas horas (24 a 36) como máximo a las primeras contracciones.

Es importante aclarar que , en general, no es necesario que intervengamos en el desarrollo del parto.
A partir del día 59 al día 63 desde la fecundación , aparecen las primeras manifestaciones de parto. Pasado ese tiempo se puede decir que todo el proceso esta entrando en una situación anormal.
Los primeros síntomas del parto son casi imperceptibles como es el nerviosismo , la mirada de la perra hacia sus flancos (por que “detecta” las primeras contracciones) y también la tendencia a aislarse hacia un lugar tranquilo. Puede seguir un periodo de falta de apetito, acompañados con algún vómito. El tiempo de duración de esta etapa varía desde las 12 a las 30 horas.

El encajamiento del primer cachorro en la pelvis provoca contracciones visibles de los músculos abdominales, que completan los esfuerzos de expulsión del útero y que deben terminar en menos de tres horas con la ruptura de la primera bolsa de aguas (alantoides).
La segunda bolsa de aguas (amniótica) que contiene al cachorro, puede aparecer en la vulva (como máximo, 12 horas después de la pérdida de la primera bolsa de aguas). Si la membrana amniótica no se ha roto durante el paso del cachorro, la madre se encargará de hacerlo inmediatamente después de la expulsión. Luego corta el cordón umbilical y lame el tórax del recién nacido, estimulando así sus primeros movimientos respiratorios.

Sería necesario que intervengamos en el caso que el cachorro este presentándose de nalgas, ya que el pasaje es más lento y requeriría la suave tracción nuestra, en un ángulo aproximado de 45 grados hacia abajo y acompañando las contracciones de la perra. Luego que es cachorro es expulsado, tendríamos que verificar si permanece inmóvil. Si así fuera, deberíamos tratar de extraerle los líquidos de las vías respiratorias con una pera de goma para enemas y hacerle movimientos centrífugos que también favorecen la llegada de sangre al cerebro. Si estas maniobras no dieran resultado, habrá que recurrir a los estimulantes respiratorios. Después de unos minutos se liberan los demás anexos que son ingeridos por la madre.

Las expulsiones de los cachorros siguientes se suceden a intervalos que van de pocos minutos a media hora. No obstante, una demora superior a 2 horas entre dos expulsiones indica una anomalía, como una inercia uterina primaria (debido a la fatiga, a una hipoglucemia o a una hipocalcemia) o secundaria a un obstáculo (presentación transversal, encajamiento simultáneo de dos fetos, obstrucción de conducto pélvico). Entonces es necesaria una intervención médica o quirúrgica.


Dr. Roberto Serviddio

viernes, 1 de febrero de 2008

El perro y la edad madura

Nuestro perro, a medida que pasan los años, va experimentando cambios producidos por el envejecimiento. Este fenómeno se presenta en todos los seres vivos y arranca desde el nacimiento mismo y continúa amplificandose hasta la muerte.
A medida que pasan los años vamos observando:

1º una disminución de la protección inmunitaria ( mayor riesgo de contraer enfermedades )

2º una desmineralización de los huesos ( Se torna mas fino y débil )

3º un incremento en la frecuencia de aparición de ciertos tumores, cancerosos o no

4º disminucion de la resistencia al frio,

5º aumento de las insuficiencias renal y hepáticas y cardíacas,

6º deshidratación progresiva. ( pérdida de liquidos )

7º se observa un enlentecimiento de los procesos digestivos.

8º Pérdida de la agudeza visual , sonora y olfativa .

9º la piel se torna mas debil y expuesta a lesiones de diversa índole.

10º un aumento de los depósitos grasos ; el animal es más gordo y no moviliza bien los lípidos;

11º la dentadura puede causar problemas al animal, con la formación de sarro contra el cual habrá que luchar ya que es responsable de inflamaciones e infecciones de las encías que pueden llegar a aflojar los dientes;

12º aumento de la grasa corporal ( El metabolismo comienza a ser deficiente)

Al hablar de un perro geronte, se está considerando un período que se inicia a una edad diferente según el tamaño: 8 años para un perro pequeño, 7 años para uno de tamaño mediano, 6 años para un perro de tamaño grande.


Cualquier deficit alimentario y sanitario puede desencadenar más velocidad en el proceso de envejecimiento, por lo tanto, 1º) en la comida de nuestro perro maduro se respetarán las siguientes condiciones:

· Disminución del 20 % en la cantidad de alimento, para responder a una actividad física reducida y prevenir la obesidad.

· Aumento de la concentración de proteínas del alimento para mantener un equilibrio adecuado y combatir mejor el estrés y mantener su estado defensivo organico en buenas condiciones.

· El contenido de fibras alimentarias tendrá que elevarse, porque asegura una buena higiene digestiva, previene los fenómenos de constipación y reduce el aporte energético del alimento sin tener que reducir el volumen de las comidas,

· El aporte de vitaminas y minerales, especialmente los antioxidantes, para ayudar a las células a combatir el “estrés oxidativo”, proceso asociado al envejecimiento que destruye las membranas protectoras.

· Es importante tener en cuenta el tamaño del perro, tal como se observa en algunos alimentos secos completos: por ejemplo, la adaptación del tamaño de las croquetas lo ayuda a comer a una edad en que sus dientes son cada vez más frágiles, mientras que una digestibilidad alta de las materias primas permitirá prevenir las diarreas y un aporte reducido de fósforo ayudará a trabajar menos al riñón.

· Al hecho de que los perros de razas pequeñas, medianas o grandes no envejecen de igual manera, se suma en el plano nutricional la necesidad de respetar un enfoque por “tramos de edad”, que conduce a alimentos adecuados que se pueden calificar “Adulto (el perro está en plena posesión de todas sus facultades), y “Senior” (el perro está envejeciendo y sus capacidades físicas declinan progresivamente).

· Si queremos prepararle una dieta casera equilibrada deberá contener: (por kilogramo de alimentos):

- carne magra 270 gramos
- hígado 80 gramos
- arroz cocido 400 gramos
- salvado de trigo 160 gramos
- huevo duro entero 80 gramos
-1 cucharada de café de aceite de girasol
-1 cucharada de café de vegetalina de coco
-2 cápsulas de aceite de pescado
-complementos vitamínicos y minerales

2º) En cuanto a las cuestiones sanitarias , tengamos en cuenta lo siguiente:
Control periódico al médico veterinario y realización de un examen de sangre cada 6 meses.
Realización de una ecografía anual para evaluación de los organos internos .

Dr Roberto Serviddio

miércoles, 10 de octubre de 2007

LA PSEUDOPREÑEZ O FALSO EMBARAZO EN PERRAS

  1. La pseudopreñez clínica es un conjunto de síntomas observado en perras no preñadas caracterizado por preparación del nido( cree que va a tener cría), aumento del peso, agradamiento mamario y lactancia que ocurre generalmente entre las 6 y 13 semanas después del celo.

La pseudopreñez o falso embarazo comienza generalmente con signos de comportamiento tales como inquietud, actividad disminuida, preparación del nido, agresión, lamido del abdomen y adopción de objetos . Más adelante, las perras pueden manifestar aumento de peso, agrandamiento mamario, secreción láctea y, a veces, contracciones abdominales (raro) que semejan a las del parto. En muchas perras se aprovecha la pseudopreñez para amamantar y adoptar a otros cachorritos que han quedado huérfanos o su madre está impedida de amamantarlos. Antes se creía que la progesterona (hormona que es segregada por el cuerpo lúteo durante la gestación) era la responsable de producir los síntomas de pseudopreñez pero nuevos estudios de investigación afirman que otra hormona, la prolactina, es la responsable de los signos físicos del falso embarazo. Se ha observado que en perras con sintomas manifiestos de pseudopreñez, tenian esta hormona más elevada que otras perras. También es posible que haya diferencias individuales en la sensibilidad a la prolactina.
Considerando que la pseudopreñez normalmente se autolimita y es posiblemente un estado casi fisiológico, los casos leves generalmente no necesitan ningún tratamiento. Sin embargo, en otros casos los cambios físicos y de comportamiento pueden ser tan importantes que resultan intolerables para los propietarios y requiere de algún tratamiento para “frenar” los sintomas. Algunas hormonas sexuales y en particular los progestágenos que se han usado tradicionalmente para el tratamiento de la pseudopreñez ,tienen efectos secundarios no deseables y hace inconveniente sus administración. Existen hoy medicamentos como la Cabergolina que ha demostrado ser altamente eficaz e inocua en el tratamiento de la pseudopreñez canina y más apropiada que el uso de hormonas.
Las hembras sensibles a la pseudopreñez que no van a ser tenidas en cuenta para la cría, deben ser castradas ya que la castración es la única medida preventiva permanente para evitar la signología de la pseudopreñez.


Signos clínicos durante la pseudopreñez manifiesta

Signos comunes

Comportamiento maternal y simil pre-parto
Hacer nido. Excesiva protección
Agresión, lamido, adopción de objetos inanimados
Agrandamiento y distensión mamaria
Lactación
Ganancia de peso
Anorexia



Las complicaciones de la pseudopreñez, como la mastitis y la dermatitis mamaria ( inflamación e infección de la piel de las mamas) , no son comunes y, a menos que aparezcan estas complicaciones, los signos de la pseudopreñez cesan normalmente después de 2 a 4 semanas. Las hembras susceptibles tienen una alta probabilidad de repetición de este síndrome en los ciclos estrales( celos) sucesivos.

Tratamiento

Considerando que la pseudopreñez es típicamente un estado autolimitante, los casos leves no necesitan generalmente ningún tratamiento con la excepción de desalentar el comportamiento materno. A veces, se recomienda la colocación de collares Isabelinos para prevenir el lamido de las glándulas mamarias, el cual al igual que la ordeña o las compresas, son estímulos potenciales para la lactancia que deben ser evitados. .Cuando los signos del comportamiento son significativos, la tranquilización ligera puede ser útil.( Consulte con su veterinario)Considerando la relación entre la pseudopreñez y los tumores mamarios , puede ser recomendable el tratamiento incluso en casos leves o en episodios recidivantes.

Entre las opciones farmacológicas para el tratamiento de la pseudopreñez moderada o severa , el tratamiento preferido es la administración de drogas supresoras de la prolactina, como la cabergolina.

Dr. Roberto Serviddio

martes, 9 de octubre de 2007

EL PERRO COMO ESPECIE SOCIAL

El comportamiento social de los perros

Conocer el estilo de vida de los perros, cómo se vinculan y cómo se comportan entre sí puede llegar a ser muy útil para aquellas personas que conviven con más de un perro o para quienes teniendo sólo uno suelen llevar a su animal a una plaza para que tome contacto con otros congéneres. Es muy común que esas personas observen cómo los animales interactúan entre sí sin llegar a comprender el porqué de muchas conductas, ya sea en situaciones de interacción armónica o de competencia.
Además, conocer el estilo de vida de los perros y su comportamiento entre sí es una condición básica para comprender cómo ellos se comportan con nosotros, los seres humanos, durante la convivencia.
Finalmente, el conocimiento tanto de la forma en que se vinculan los perros como de la manera en que conviven puede resultar sumamente interesante para comparar la manera en que lo hacemos nosotros mismos. Para conocer y comprender el comportamiento social de los perros debemos necesariamente volver a referirnos a su antecesor salvaje: el lobo.




Un estilo de vida: la jauría
Cuando una especie animal se alimenta de lo que caza debe necesariamente utilizar una estrategia que sea eficiente y eficaz para poder lograr su cometido, es decir, atrapar a su presa. Los animales de gran tamaño -como los tigres- cazan en forma solitaria ya que esto suele traerles buenos resultados tanto si las presas son menores que ellos como, incluso, si son de igual tamaño. Por el contrario, los animales predadores de menor porte, que habitualmente cazan presas mayores que ellos, utilizan en la mayoría de los casos la caza en grupo, ya que si bien podrían cazar en forma individual la tarea es mucho más sencilla y sobre todo menos riesgosa si lo hacen en grupo, a pesar de tener que compartir posteriormente la presa. Los lobos pertenecen a este último grupo de animales cazadores y, por lo tanto, suelen formar una unidad grupal, la manada, la cual viaja, caza, se alimenta y descansa en una asociación estrecha entre todos los miembros del grupo. Este mismo comportamiento social está presente en el perro, lo cual es fácilmente comprobable mediante la observación de los grupos que forman los perros que viven libremente en el campo, es decir, las jaurías. Llama la atención ver cómo los animales suelen convivir en grupo y permanecer unidos a través del tiempo, a pesar de tener suficiente espacio para establecer territorios individuales y mantenerse alejados unos de los otros.

Más aún, cualquiera de nosotros podría realizar un experimento y comprobar personalmente la tendencia que tienen los perros a formar grupos. Si alguno dispusiese de un terreno amplio y dejase en diferentes puntos entre cuatro y ocho perros de aproximadamente seis meses de edad y desconocidos entre sí, notaría que al cabo de un breve tiempo todos los animales se reúnen y comienzan a interactuar entre ellos. Es posible que al comienzo esta interacción sea en algunos casos a través del juego y en otros mediante la agresión o el temor. Pero seguramente una vez logrado el conocimiento mutuo pasen a conformar un grupo socialmente unido, la jauría, en el cual cada perro identificará perfectamente al resto de sus compañeros. A partir de ese momento ya se habrá establecido el vínculo entre todos los miembros del grupo y un importante grado de dependencia entre




El inicio del vínculo social entre los perros
Una vez que sabemos que los lobos y los perros son especies sociales que forman grupos de convivencia surge el interrogante acerca de cómo comienza la formación del grupo, es decir, el vínculo entre los animales que lo componen. Además resulta importante conocer las similitudes y diferencias que existen entre los mecanismos de formación de grupos en los lobos y en los perros.
La formación de vínculos estrechos entre los animales requiere una predisposición de los individuos a relacionarse entre sí y que tal relación perdure a lo largo del tiempo. David Mech, un biólogo norteamericano experto en lobos, postula que en los lobos que viven en libertad existen tres circunstancias básicas:
1 - El cortejo y apareamiento de un macho con una hembra en edad reproductiva




2 - La crianza de los pequeños lobeznos por parte de los adultos.




3 - El desarrollo y crecimiento de los lobeznos en compañía de sus hermanos de camada.




Fuera de estas circunstancias es muy poco probable que dos lobos estén predispuestos a relacionarse entre sí. Por lo tanto, es posible concluir que en la naturaleza la única situación en la cual dos lobos adultos extraños establecen un vínculo es aquella relacionada con el apareamiento de un macho y una hembra, es decir, a partir de un deseo sexual.
El cortejo y apareamiento de un macho con una hembra en edad reproductiva
En los lobos, el cortejo previo al apareamiento es bastante prolongado, lo cual cumple como función principal reforzar el vínculo de la pareja. Otro hecho que parece cumplir la misma función es el cerrojo copulatorio, que también ocurre en los perros siendo popularmente conocido como "abotonamiento", mediante el cual los animales quedan literalmente enganchados por su parte posterior durante el transcurso del acto sexual por un término promedio de treinta minutos. Este mecanismo de formación del grupo a partir del comportamiento sexual como formador del vínculo entre dos lobos adultos extraños también ocurre en los perros, aunque en las condiciones en que viven estos últimos, el medio urbano, no es el único ni el principal.
En el caso de los perros ocurre un fenómeno muy particular, ya que en su convivencia con el ser humano existen determinadas circunstancias que no acontecen en la naturaleza. Es frecuente que algunos dueños de perros en algún momento de la convivencia decidan adoptar otro perro como compañero. También es frecuente que en las grandes ciudades los propietarios acudan a las plazas para permitir que sus animales interactúen con otros congéneres. Si bien ambas circunstancias pueden generar algunos inconvenientes iniciales entre los animales, es muy probable que una vez superados dos hechos que pueden demorar la interacción armónica, el miedo y la agresividad, se establezca un vínculo entre los animales. Esto se debe básicamente a que los perros son, salvo algunas excepciones, animales amistosos. Por lo tanto pueden adaptarse -según las características raciales, individuales y de crianza- a la presencia de congéneres desconocidos y relacionarse con ellos.
Desde ya, este tipo de v ínculo se establece mucho más rápido cuando los animales son cachorros y puede ser más dificultoso en los individuos adultos. Por el contrario, los cachorros sufren en mucha menor medida si son separados de sus congéneres que los perros adultos, porque una vez establecido el vínculo suele perdurar a pesar de que se vean obligados por alguna razón a no volver a verse.




La crianza de los pequeños lobeznos por parte de los adultos
Esta segunda circunstancia se produce en primer término a través del estrecho contacto físico con la madre y de la alimentación. Si bien esta última es inicialmente provista por la madre durante el amamantamiento, más tarde todos los miembros adultos del grupo colaboran en la tarea de alimentar a los cachorros. Esto ocurre cuando los individuos adultos regurgitan la comida predigerida por ellos, que constituye la primera alimentación de tipo sólida de los cachorros. En el caso de los perros el fenómeno de regurgitación del alimento muchas veces no se observa ya que son los seres humanos los encargados de brindarles la primera alimentación sólida.
El desarrollo y crecimiento de los lobeznos en compañía de sus hermanos de camada
A lo largo de este proceso los cachorros mantienen un estrecho contacto social que comienza con un simple contacto físico y que, a medida que los pequeños crecen, se enriquece con el juego. Sin lugar a dudas el juego desempeña, tanto en el caso de los lobos como en el de los perros, un rol de vital importancia en la formación del grupo y en el mantenimiento del vínculo entre sus integrantes.
Por todo lo dicho es posible concluir que tanto en los lobos como en los perros el establecimiento del vínculo entre los individuos y la formación de grupos se producen por los mismos mecanismos, basados en una predisposición de los animales a relacionarse entre sí. Sin embargo, en el caso de los perros existe además el fenómeno de la vinculación a partir de la incorporación al hogar de dos o más individuos o de la reunión de congéneres en determinados lugares. En estos casos, una vez vencidos el temor o la agresión inicial, suele surgir una verdadera amistad entre los diferentes integrantes del grupo.




Las reglas de la jauría: el liderazgo
En las especies animales de hábitos solitarios cuyos individuos no necesitan ni dependen de un grupo social para su subsistencia, como es el caso de muchos felinos, cada animal decide lo que hace en su vida de independencia. Por el contrario, en las especies altamente sociales -como son los lobos, los perros y también nosotros, los humanos- existe un factor de suma importancia para que esas sociedades puedan funcionar armónica y adecuadamente y, por lo tanto, ser viables a lo largo del tiempo: un sistema de orden. La falta de un ordenamiento social tanto en las manadas de lobos, en las jaurías de perros como en las familias de los seres humanos y más aún en las naciones formadas por millones de personas, haría imposible la supervivencia.
La mayoría de los científicos expertos en lobos, entre ellos Adolph Murie, Rudolf Schenkel y David Mech, han demostrado que en los lobos existe un orden que resulta de un sistema social muy desarrollado, basado en una escala social mediante la cual se establecen las relaciones entre los miembros del grupo. Estas relaciones están basadas en un orden de jerarquía lineal y unidireccional. En una manada de lobos existe un jefe al que se denomina alfa, un individuo subordinado a éste que se denomina beta, un tercer individuo llamado gama que se subordina al anterior, y así sucesivamente.
Este ordenamiento jerárquico permite que cada integrante ocupe un lugar dentro del grupo y que actúe en forma coordinada tanto en lo que respecta a las actividades de desplazamiento como a las de caza y descanso. Desde ya el encargado de gobernar y coordinar todas las acciones es el individuo de mayor jerarquía dentro del grupo -es decir, el jefe-, al cual en este caso se lo llama líder o dominante. Este sistema jerárquico permite además que cada individuo pueda obtener su porción de comida, su área de descanso y cubrir otras necesidades que de otro modo y debido a la competencia y las peleas que sucederían, no sería posible satisfacer.
Vemos así que la convivencia dentro de esta sociedad jerárquica que establecen los lobos está regida por dos aspectos fundamentales: el liderazgo y la dominancia. La sociedad que forman los perros -es decir, la jauría- está regida por los mismos principios.




El liderazgo
El liderazgo es el mecanismo por el cual el comportamiento de un lobo controla, gobierna o dirige el comportamiento de los otros lobos del grupo. Esta forma de convivencia en la que un individuo toma la iniciativa y dirige la acción de los demás es la más importante tanto en la vida social del lobo como en la del perro. Si no existiera el liderazgo cada animal tomaría su propia iniciativa y llevaría al grupo al caos.
En el caso de los lobos el liderazgo se pone de manifiesto en todas las actividades que desempeña el grupo. Por ejemplo, después de un período de descanso es el líder quien toma la iniciativa, despierta al resto para entrar en acción y dirige sus movimientos. Además, el líder es el encargado de proteger al grupo, por lo que puede atacar a cualquier extraño que considere peligroso para el resto de sus camaradas.
En cuanto a los perros, cuando conviven en una casa, es muy fácil observar cómo generalmente uno de ellos toma la iniciativa y es seguido por los demás. En cualquier actividad que desempeñe la jauría, ya sea que esté compuesta por varios integrantes o por sólo dos, el líder será el primero en saludar a su dueño, el primero en buscar una pelota que le arroje el propietario y el primero en acercarse a la puerta de la casa y ladrar cuando un perro extraño pase cerca. Este liderazgo también es posible observarlo en las jaurías de perros vagabundos, ya que siempre un individuo toma la iniciativa y dirige la acción del resto.
Uno de los hechos más interesantes en lo que respecta al liderazgo en los lobos y también en los perros es la manera en que es ejercido. Según opina David Mech, puede ser totalmente autocrático, en cuyo caso el líder toma las decisiones en forma independiente y todos los miembros del grupo lo siguen sin manifestar protesta alguna, o democrático, en cuyo caso el líder guía al grupo teniendo en cuenta las necesidades de cada uno de sus integrantes.
En el caso de los lobos las decisiones que están ligadas con las cacerías son tomadas en forma autocrática. El animal alfa puede decidir comenzar la acción en forma independiente y ser seguido por el grupo o, por el contrario, interrumpir repentinamente la acción una vez iniciada y exigir al resto del grupo el respeto por su determinación. El liderazgo democrático suele ocurrir durante las actividades de desplazamiento, básicamente en las largas travesías, en las que los miembros de la manada pueden mostrar resistencia a seguir al líder; en estos casos, el líder suele regresar junto al resto del grupo. En síntesis, si bien el líder del grupo usualmente parece actuar en forma independiente, sus determinaciones pueden verse influenciadas por el comportamiento del resto de los integrantes. Este mismo sistema rige el comportamiento de los perros y seguramente el funcionamiento de muchas de las sociedades que conformamos los seres humanos.
Las reglas de la jauría: dominancia y subordinación




La dominancia
A través de la dominancia los individuos de mayor jerarquía -es decir, los dominantes- son los que ostentan el poder y tienen los mayores privilegios. En situaciones de competencia por los recursos, los lobos de mayor jerarquía son los que primero acceden a la comida, al agua y a los lugares de descanso. Por el contrario, los lobos de menor jerarquía acceden al alimento una vez que los más dominantes saciaron su apetito, algunas veces cuando ya queda poco alimento, por lo que los lobos de menor rango necesariamente deberán conformarse con las sobras.
En el caso de los perros que conviven con los humanos, la dominancia suele observarse cuando los dueños de dos perros, pretendiendo que sus animales compartan las cosas, le dan un hueso a cada animal. El perro dominante generalmente se apropia de los dos preciados objetos y no permite que su compañero obtenga el suyo hasta tanto él lo decida. Esta actitud produce el enojo de muchos dueños, quienes, disgustados por el "egoísmo" de uno de sus perros, suelen quitarle uno de los huesos y entregárselo al otro, que pacientemente esperaba su turno antes de la intervención del ser humano.
Hechos de este tipo pueden traer dos consecuencias sumamente negativas para la convivencia. Una de ellas es que el propietario termine siendo mordido por su propio perro al intentar quitarle el hueso. La otra consiste en la pelea entre los perros ya que el dominante mostrará su enojo por no sentirse respetado en su jerarquía, mientras que el subordinado comenzará a defender el hueso que por ese entonces se encontrará en su zona de propiedad. Estas dos actitudes tienen sin embargo su explicación en las propias reglas que existen en la jauría, que como todas las reglas tienen sus excepciones.
Una de estas excepciones a los privilegios que otorga la dominancia es la que se relaciona con la propiedad individual, especialmente de la comida. Por ejemplo, en el caso de los lobos, si por alguna razón un individuo subordinado accede antes que el dominante al alimento puede impedir que el lobo de mayor rango tome la comida hasta el momento en que él se lo permita. Mech define la zona en la cual un lobo que posee comida no permite el acercamiento de otro como "zona de propiedad", que abarca normalmente una distancia de alrededor de 30 centímetros de la boca del lobo. En síntesis, a pesar del rango que cada lobo ostente dentro del grupo, una vez que un lobo posee una porción de comida, está más allá de toda disputa.
En el caso de los perros, debido a que ellos se comportan con sus propios patrones de comportamiento, es posible que a pesar de ser un animal normalmente respetuoso de su propietario, lo agreda cuando intenta tocarle la comida o quitarle un hueso. Esta misma razón es válida para explicar por qué un perro subordinado que tiene un hueso puede agredir a uno de mayor rango cuando intenta quitárselo.
Otra excepción a la ley de dominancia tiene lugar cuando una hembra, normalmente subordinada a un macho, tiene cachorros. Con el nacimiento de los pequeños la hembra puede repentina y rápidamente comenzar a dominar al macho por un período de alrededor de treinta días; durante este período se mostrará agresiva con el macho si intenta contrariaría. Esto sirve también para explicar por qué una perra con cachorros puede actuar agresivamente con su familia humana a pesar de no haber mostrado con anterioridad ninguna actitud agresiva.
Relaciones entre un perro subordinado y otro dominante
Dentro de una sociedad altamente organizada como es la de los perros, el orden es la premisa fundamental. Un aspecto de vital importancia para que ese orden se mantenga es la absoluta coherencia en el accionar de cada uno de los individuos dentro del grupo, lo cual hace que sus integrantes actúen en forma altamente predecible. Este tipo de interacción es la causa principal que mantiene estable la estructura social de la jauría.
Dentro de esta estructura cada individuo ostenta un determinado rango, el cual suele establecerse tempranamente a partir del juego entre los cachorros. El tipo de juego que influye en el establecimiento de jerarquías es aquel que tiene incorporado un componente agresivo. Las "peleas" durante el juego comienzan alrededor de la tercera o cuarta semana de vida y traen aparejadas la formación de un orden de dominancia entre los hermanos de la camada. Este orden suele mantenerse a lo largo del tiempo a menos que ocurra algún cambio drástico en las condiciones de vida de los animales. Lo mismo ocurre durante la convivencia de los perros con los humanos y se observa habitualmente cuando una persona tiene dos o más perros en su casa.
Si bien los animales establecen rápido un orden jerárquico entre sí, los propietarios suelen interferir en la conformación de la estructura social de sus perros. La mayoría de los dueños suele tratarlos en forma igualitaria y evita hacer diferencias. Este tipo de actitudes las vemos a diario cuando una persona acaricia a sus dos perros al mismo tiempo para que, según dicen, "no se pongan celosos" o cuando le da una galletita a cada uno para que aprendan a compartir". Sin embargo, muchas veces no se logra lo que se pretende y las peleas entre los animales aparecen tarde o temprano, ya que intentar igualar a los perros en lugar de diferenciarlos trae como consecuencia la competencia.
También resulta habitual que el propietario de dos perros reprenda al individuo más dominante cuando intenta demostrar su superioridad hacia el más débil. Esta actitud genera una gran inestabilidad emocional en los animales ya que el perro dominante aprende que en presencia del dueño su jerarquía sobre el otro animal no es respetada, mientras el subordinado rápidamente percibe la protección de su compañero humano. La consecuencia más frecuente de este accionar por parte del ser humano es la agresión entre los perros, que suele producirse en un comienzo sólo en presencia del propietario y no cuando los animales están solos. Como ejemplos podemos citar aquellas peleas que ocurren entre perros cuando el dueño regresa al hogar; la situación provocada cuando el propietario saca a pasear a uno de los perros y el otro, al regreso, lo recibe en forma agresiva, y las agresiones que se producen cuando el dueño acaricia a los dos animales al mismo tiempo. La explicación más probable de estos hechos es que el perro dominante decide agredir al subordinado porque su rol no es respetado en presencia del dueño y al mismo tiempo el hasta ese momento subordinado también se muestra agresivo porque trata de ocupar el rango superior por contar con la protección del propietario. Por el contrario, en ausencia del dueño ambos perros conocen muy bien cuáles son sus roles. Por eso, en un comienzo conviven en paz, al menos hasta que el más débil de carácter adquiere la convicción necesaria para intentar revertir la situación sin contar con el amparo de su desorientado propietario.
Por todo lo dicho es posible concluir que en estos casos cualquier circunstancia por más simple que parezca puede desestabilizar al grupo y provocar una agresión manifiesta entre sus integrantes. Sin embargo, aunque tales conflictos disparadores de la agresión pueden terminar en serios incidentes entre los perros que conviven en una casa, la norma dentro del grupo suele ser la armonía.




La sumisión
La armonía en la convivencia se produce gracias a los denominados comportamientos de sumisión, que son aquellas manifestaciones que el perro de rango inferior realiza con el fin de obtener la amistad del individuo dominante o de inhibir su agresividad.
Este tipo de situaciones se ven frecuentemente cuando las personas llevan a sus perros a una plaza. Recuerdo un día en que me encontraba en una plaza con Tango, un ovejero alemán de dos años de edad, y su propietario. En determinado momento llegó al lugar un amigo del dueño junto a Mac, un cachorro de golden retriever con el cual Tango ya había jugado en otras oportunidades. En ese momento Mac se aproximó agachado, con la cola baja y sus orejas orientadas hacia atrás, en estrecho contacto con la cabeza. En el instante preciso del encuentro Mac tocó el hocico de Tango con el suyo y comenzó a realizar rápidos movimientos con su lengua intentando lamerlo, como si estuviera dándole besos. Esta serie de manifestaciones "amistosas", denominadas gestos de sumisión activa, generaron inmediatamente una recepción cordial de parte de Tango. Después de esto ambos animales comenzaron a jugar corriendo alrededor de nosotros. Vemos de esta manera que la sumisión activa consiste en una serie de comportamientos realizados por un individuo subordinado frente a uno dominante, que en este caso fue utilizada como ritual de saludo, para demostrarle su predisposición amistosa y no desafiante.
Mientras los humanos charlábamos acerca de la excelente relación que habían establecido ambos perros, se produjo un episodio de gran tensión entre los animales. Resultó que otra persona que estaba en la plaza deleitándose observando el juego entre ellos, decidió arrojarles un palito para que alguno se lo alcanzara. Debido a que el palito cayó más cerca del sitio donde Mac estaba, éste salió presuroso en su búsqueda. Ni lerdo ni perezoso, Tango corrió hacia el lugar y llegó al mismo tiempo que su compañero, que ya se aprestaba a tomar el objeto en cuestión. En ese instante y antes de que alguno de los dos perros agarrase el palito, Tango miró fijo al cachorro y emitió un fuerte gruñido en señal de dominio de la situación. El mensaje era claro: si Mac intentaba tomar el palito sería agredido. El cachorro se quedó inmóvil, se recostó sobre uno de sus lados -exponiendo la parte ventral de su cuerpo y metiendo la cola entre sus patas traseras- y emitió un pequeño chorrito de orina. Esta actitud, denominada sumisión pasiva, inhibió rápidamente la posible agresión de Tango, quien serenamente tomó el objeto de la discordia y acudió junto a su compañero al encuentro de quien se los había arrojado.
La sorpresa y hasta desagrado que mostraron los dueños de ambos perros hizo necesario que les explicara que la sumisión pasiva es una manifestación extrema del comportamiento de sumisión, caracterizada por posturas que los individuos subordinados adoptan con el fin de inhibir la agresión de los dominantes. Los subordinados las utilizan para demostrarles a los dominantes el respeto por su autoridad y jerarquía y la aceptación de una posición inferior dentro del orden social.
Las interacciones sociales de los perros tienen como función principal mantener el orden dentro del grupo sin necesidad de violentas agresiones. Además, el hecho de que cada individuo esté seguro de su posición dentro del grupo hace que se comporte en forma apropiada con los demás integrantes, lo cual tiene como función que la convivencia dentro de la sociedad sea generalmente de tipo pacífica.








Autor: M.V. Claudio Gerzovich Comportamiento animal Buenos Aires - Argentina.