martes, 24 de febrero de 2009

OBESIDAD CANINA



La obesidad canina es una seria enfermedad que reduce la longevidad de los animales. Tratar la obesidad en nuestro perro no siempre es fácil ya que necesitamos de mucha conducta de nuestra parte para que esto se pueda realizar con éxito. Deberemos, primero saber cuales son los factores de riesgo que trae aparejada esta enfermedad para poder tomar conciencia y llevar un plan estricto para que nuestro perro disminuya su peso.

¿Qué es la obesidad?
La obesidad es un estado de enfermedad que se caracteriza por un exceso de grasa y que trae aparejadas modificaciones en las funciones del organismo.
En los países mas industrializados parece ser que la obesidad canina es un problema creciente y que hoy oscila entre un 20 y un 30 %.

¿Cuales son los factores de riesgo?

1º- Factores genéticos:

Es un complejo mecanismo, determinados geneticamente y es responsable de mantener un equilibrio exacto entre lo que nuestro perro come y lo que gasta.
Los perros salvajes estaban adaptados geneticamente para sobrevivir en épocas de escasez de alimentos. Pero nuestros perros domésticos, que tienen una gran abundancia de alimento y espacios reducidos, sus organismos, parece ser, que no se adaptan bien a equilibrar entre lo que comen y lo que gastan. Aunque esto también es controvertido, pues mientras algunos animales son obesos, otros mantenidos en el mismo espacio y las mismas condiciones mantienen su estado de peso ideal.
Distinguir entre factores que tienen que ver con el medio ambiente y factores que tienen que ver con lo genético no es fácil y hasta el día de hoy no son bien comprendidos.

2º- La Raza:
Existen Razas de perros que son particularmente propensas a ser obesas. Entre las más conocidas podemos citar al Labrador Retriever, el Basset Hound, el Beagle, el Cocker Spaniel, San Bernardo, el Chow Chow y algunas otras menos populares. Es también necesario aclarar que dentro de la misma raza hay variantes muy importantes en la predisposición a la obesidad.

3º- El sexo:
Las hembras tienen mayor predisposición a la obesidad que los machos.

4º- La edad:
El índice de obesidad aumenta a medida que el perro envejece. Según algunos estudios, entre los cachorros solo el 6% son obesos mientras que entre los perros adultos de 4 años llega al 20%, mientras que en los de 7 y 8 años supera el 50%.
Las perras que entre los 9 y 12 meses son obesas, presentan casi el doble de posibilidades de ser obesas cuando lleguen a ser adultas.

5º- La castración:
Según numerosos estudios la castración incrementa la frecuencia con la que se presenta la obesidad, tanto en machos como en hembras.
Las hormonas sexuales modifican directa e indirectamente el metabolismo celular.
Los estrógenos, se sabe, tienen un efecto inhibidor sobre la ingestión de alimentos. Otros estudios indican que la frecuencia de la obesidad disminuye si la castración se realiza antes de los 5 meses y medio que en aquellos que se castran entre los 6 y los 12 meses.
Las perras castradas, al no tener más el efecto inhibidor sobre el alimento de los estrógenos, ingieren promedio un 20% más de alimento que las hembras no castradas.
Se ha comprobado (en un estudio sobre la raza Beagle) que para que las perras conserven su peso ideal, es necesario disminuir el aporte de alimentos en un 30% durante las semanas posteriores a la castración.
También se sabe que los perros castrados tienen menor actividad física espontánea que los no castrados.
Parece ser que según algunos estudios sobre ovejeros alemanes, entrenados como perros de policía que realizaban ejercicio regularmente, no se han encontrado diferencias respecto de los castrados y los no castrados. Esto indicaría que el ejercicio regular después de la castración evitaría el aumento de peso.

6º- Tratamiento con anticonceptivos:
El tratamiento con anticonceptivos ha provocado un incremento del 18% en las perras tratadas durante un ensayo clínico.
También el tratamiento con otros medicamentos, principalmente corticoides y antiepilépticos producen mucho apetito y por consiguiente un aumento de peso.

7º- Ejercicio y obesidad:

Si nuestro perro hace ejercicio, es mucho menos probable que sea obeso. Generalmente Se encuentran mas perros obesos en departamentos que en casas con parque (31 a 23% ) ,Aunque no siempre tener un gran jardín aumenta el gasto de energía de nuestro perro ya que puede caminarlo solo unos pocos minutos al día , mientras que un perro de departamento puede ser llevado a pasear y a correr varias veces por día.

8º- La alimentación:

Los alimentos ricos en grasas, muy palatables (por la presencia de aromatizantes) predisponen a la obesidad.
El suministro de restos de comidas, golosinas y ciertos suplementos nutricionales son factores de riesgo también. Hay una creencia que supone que un perro alimentado con comida casera, puede tener más riesgo de ser obeso, sin embargo en países donde la alimentación industrial en perros supera el 95% como EE.UU. , la obesidad esta bastante extendida, igual que en los países que la alimentación casera tradicional es mayor . Otro mito es suponer que si a nuestro perro le damos de comer una sola vez al día, va a ser menos propenso a ser obeso. Esto es un error, ya que estudios realizados indican que la mayoría de los perros obesos comen una sola vez al día.
NO HAY QUE CONFUNDIR DIVISION DE LA RACION CON “MULTIPLICACIÓN DE LAS GOLOSINAS ADICIONALES”
Algunos propietarios consideran que todo pedido del perro es siempre un pedido de comida, así también otros creen que un perro bulímico es mas saludable. Otros cometen el error de utilizar comida para evitar que su perro, cuando no es observado, se aburra y destruya objetos. En otros casos, el perro que vive rodeado de chicos, generalmente consume golosinas, chocolates…etc.…
Podemos finalizar diciendo que los perros, en nuestras ciudades están sobrealimentados con aportes de calorías excesivos que conllevan a los riesgos de obesidad y las enfermedades asociadas que se presentan.

¿Cuáles son las enfermedades asociadas con la obesidad?

Las enfermedades que han sido demostradas y asociadas con la obesidad son:

1º disminución de expectativa de vida
2º enfermedades de las articulaciones y huesos
3º enfermedades cardiorrespiratorias
4º Diabetes
5º Diminucion de las defensas.
6º dificultad para el parto.
7º Cancer de Mama.
8º Inconvenientes para las cirugías.
9º Alteraciones de la funcion tiroidea.

Extractado de texto, fotos y cuadros de La enciclopedia de Nutricion clinica Canina ( Pascale Píbot, Vincent Biourge y Denise Elliot )

lunes, 2 de febrero de 2009

El cuidado del oido en nuestro perro



Con bastante frecuencia recibo en mi consultorio perros con otitis externas
(Inflamación del conducto auditivo externo) y en una gran mayoría de estos casos, se provocan por el desconocimiento del dueño a como se mantiene en optimas condiciones el conducto auditivo.
Lo primero que tenemos que saber es que la acumulación de humedad en el conducto puede generar, la proliferación de hongos, parásitos y / o bacterias que posteriormente generaran las otitis.
Los síntomas iniciales de una otitis externa son: la picazón o el dolor y el permanente rascado del perro en la zona auricular con gemidos al hacerlo; a veces con inclinación de la cabeza sobre el lado del oído afectado.
Desde ya que al observar estos síntomas es necesario que llevemos a nuestro perro al Medico veterinario para que realice los procedimientos adecuados para curar la otitis.
Pero lo que nos ocupa hoy es la prevención de esta molesta enfermedad del oído que aflige notablemente a nuestros perros.
Lo primero que tenemos que saber es que desde que es cachorro, el conducto del oído debe ser limpiado aunque sea cada 15 días con algunas soluciones comerciales elaboradas para tal fin. (Soluciones de limpieza ótica) No utilicemos soluciones que contengan sustancias irritantes para el oído como lo son algunos alcoholes o compuestos con yodo.
Aquí les explico brevemente como realizarlo. Cualquier duda preguntémosle a nuestro Medico Veterinario



Apliquemos el limpiador en cada canal auditivo en función al tamaño de nuestro perro, y masajeemos. Podemos insertar una torunda de algodón en el conducto para protegerlo de derrames si sacude la cabeza. Para obtener un beneficio máximo dejemos el producto en conducto auditivo durante no menos de cinco minutos antes de intentar la limpieza manual.
Limpiemos el oído utilizando una torunda de algodón en la abertura de conducto auditivo para absorber el líquido y la suciedad desalojada. Este procedimiento lo haremos 1 o 2 veces hasta que el algodón salga libre de suciedad.

Otro detalle importante es la depilación de los pelos que están en el borde del conducto Es importante para mantener una buena circulación de aire, previniendo así el exceso de humedad y por consiguiente la aparición de otitis.
Con la cabeza del perro ladeada, pongamos una pequeña cantidad de limpiador ótico para sacar el cerumen y facilitar la remoción del pelo. Suavemente, arranquemos pequeñas cantidades de pelo con los dedos índice y pulgar. También lo podemos hacer con alguna pinza, pero siempre despacio y en pequeñas cantidades, pues de lo contrario puede ser doloroso. Arranquemos unos pocos pelos a la vez pues es menos irritante. .Hablémosle con cariño y démosle un premio luego de terminar cualquier maniobra en el oído. Nunca debemos limpiar o remover pelo más allá de los 2 cm. dentro del oído.

Cuando lo bañemos, tengamos cuidado en que no le entre agua dentro del oído. Una buena manera de evitarlo es que al lavarle la cabeza le bajemos las orejas tapándole el conducto auditivo mientras echamos agua para enjuagarlo.
Pongámosle un Algodón en los conductos antes de empezar el baño.
En ocasiones de que nuestro perro se mojara en playas, piletas o ríos debemos tomar la precaución de tener a mano alguna de las soluciones de limpieza otica que antes les mencionaba para limpiar los oídos y cuidadosamente eliminar todo resto de humedad que pudiera quedar adentro.
En ocasiones podemos observar perros con una deficiente oxigenación del conducto auditivo externo, especialmente en perros de orejas caidas y en perros en que la secreción ceruminosa este aumentada (Cocker Spaniel, Caniche, Setter, Bretón y otras) y aunque no se los ponga en contacto con el agua, son proclives a desarrollar otitis externas. En estos casos deberíamos extremar las medidas preventivas y realizarles una limpieza del conducto auditivo 1 a 2 veces por semana.

Dr Roberto Serviddio