viernes, 1 de febrero de 2008

El perro y la edad madura

Nuestro perro, a medida que pasan los años, va experimentando cambios producidos por el envejecimiento. Este fenómeno se presenta en todos los seres vivos y arranca desde el nacimiento mismo y continúa amplificandose hasta la muerte.
A medida que pasan los años vamos observando:

1º una disminución de la protección inmunitaria ( mayor riesgo de contraer enfermedades )

2º una desmineralización de los huesos ( Se torna mas fino y débil )

3º un incremento en la frecuencia de aparición de ciertos tumores, cancerosos o no

4º disminucion de la resistencia al frio,

5º aumento de las insuficiencias renal y hepáticas y cardíacas,

6º deshidratación progresiva. ( pérdida de liquidos )

7º se observa un enlentecimiento de los procesos digestivos.

8º Pérdida de la agudeza visual , sonora y olfativa .

9º la piel se torna mas debil y expuesta a lesiones de diversa índole.

10º un aumento de los depósitos grasos ; el animal es más gordo y no moviliza bien los lípidos;

11º la dentadura puede causar problemas al animal, con la formación de sarro contra el cual habrá que luchar ya que es responsable de inflamaciones e infecciones de las encías que pueden llegar a aflojar los dientes;

12º aumento de la grasa corporal ( El metabolismo comienza a ser deficiente)

Al hablar de un perro geronte, se está considerando un período que se inicia a una edad diferente según el tamaño: 8 años para un perro pequeño, 7 años para uno de tamaño mediano, 6 años para un perro de tamaño grande.


Cualquier deficit alimentario y sanitario puede desencadenar más velocidad en el proceso de envejecimiento, por lo tanto, 1º) en la comida de nuestro perro maduro se respetarán las siguientes condiciones:

· Disminución del 20 % en la cantidad de alimento, para responder a una actividad física reducida y prevenir la obesidad.

· Aumento de la concentración de proteínas del alimento para mantener un equilibrio adecuado y combatir mejor el estrés y mantener su estado defensivo organico en buenas condiciones.

· El contenido de fibras alimentarias tendrá que elevarse, porque asegura una buena higiene digestiva, previene los fenómenos de constipación y reduce el aporte energético del alimento sin tener que reducir el volumen de las comidas,

· El aporte de vitaminas y minerales, especialmente los antioxidantes, para ayudar a las células a combatir el “estrés oxidativo”, proceso asociado al envejecimiento que destruye las membranas protectoras.

· Es importante tener en cuenta el tamaño del perro, tal como se observa en algunos alimentos secos completos: por ejemplo, la adaptación del tamaño de las croquetas lo ayuda a comer a una edad en que sus dientes son cada vez más frágiles, mientras que una digestibilidad alta de las materias primas permitirá prevenir las diarreas y un aporte reducido de fósforo ayudará a trabajar menos al riñón.

· Al hecho de que los perros de razas pequeñas, medianas o grandes no envejecen de igual manera, se suma en el plano nutricional la necesidad de respetar un enfoque por “tramos de edad”, que conduce a alimentos adecuados que se pueden calificar “Adulto (el perro está en plena posesión de todas sus facultades), y “Senior” (el perro está envejeciendo y sus capacidades físicas declinan progresivamente).

· Si queremos prepararle una dieta casera equilibrada deberá contener: (por kilogramo de alimentos):

- carne magra 270 gramos
- hígado 80 gramos
- arroz cocido 400 gramos
- salvado de trigo 160 gramos
- huevo duro entero 80 gramos
-1 cucharada de café de aceite de girasol
-1 cucharada de café de vegetalina de coco
-2 cápsulas de aceite de pescado
-complementos vitamínicos y minerales

2º) En cuanto a las cuestiones sanitarias , tengamos en cuenta lo siguiente:
Control periódico al médico veterinario y realización de un examen de sangre cada 6 meses.
Realización de una ecografía anual para evaluación de los organos internos .

Dr Roberto Serviddio